Durante siglos, el oro ha sido considerado uno de los principales activos de protección patrimonial. Hoy, gracias a la tecnología blockchain, ese mismo activo puede adquirirse, transferirse y administrarse de forma digital.
La tendencia se conoce como oro tokenizado y permite acceder a exposición al metal precioso mediante activos digitales respaldados por reservas físicas de oro.
Especialistas consideran que el crecimiento del oro tokenizado responde a una demanda cada vez mayor por activos que permitan diversificar portafolios y reducir riesgos en períodos de incertidumbre económica.
La posibilidad de operar oro de forma digital, sin necesidad de almacenamiento físico, está transformando la forma en que las nuevas generaciones se acercan a este tradicional refugio financiero.